Te tomas un café con un cliente fuera de tu ciudad y crees que ya tienes un gasto deducible. Es posible, pero las dietas y gastos de manutención del autónomo tienen reglas estrictas: hay límites diarios, el pago debe ser electrónico y el desplazamiento ha de ser a un municipio distinto. Aquí tienes todo lo que necesitas saber para deducirlas correctamente sin sustos en una revisión.
💡 En una frase
Las dietas de manutención del autónomo son deducibles si el gasto se produce en hostelería o restauración, se paga con medio electrónico, ocurre en un municipio distinto al de la actividad y la residencia, y está vinculado a la actividad económica.
Qué son las dietas deducibles del autónomo
Cuando un autónomo se desplaza fuera de su municipio por motivos de trabajo y incurre en gastos de comida o alojamiento, esos importes pueden deducirse en el IRPF como gasto de manutención. La regulación está recogida en el artículo 30 del Reglamento del IRPF, que fija límites específicos para el propio empresario o profesional (distintos de los que aplican a los trabajadores por cuenta ajena).
El punto clave es que no se trata de un gasto deducible ilimitado: hay importes máximos por día según el destino y si hay pernoctación, y el incumplimiento de cualquiera de los requisitos hace que el gasto deje de ser deducible en su totalidad.
Límites diarios de manutención en 2026
Estos son los importes máximos deducibles por día para la manutención del propio autónomo:
España — sin pernoctar
Desplazamiento sin dormir fuera
26,67 €/día
España — pernoctando
Viaje con noche fuera
53,34 €/día
Extranjero — sin pernoctar
Viaje internacional en el día
48,08 €/día
Extranjero — pernoctando
Viaje internacional con noche fuera
91,35 €/día
Estos límites son por día natural. Si un desplazamiento dura varios días, se aplica el límite correspondiente a cada jornada. Si gastas más del límite, solo puedes deducir hasta el máximo legal; el exceso no es gasto deducible.
Requisitos para que la dieta sea deducible
Cumplir con los límites es necesario, pero no suficiente. La dieta tiene que cumplir además estas cuatro condiciones:
- Establecimiento de hostelería o restauración: el gasto debe producirse en un bar, restaurante, hotel u otro establecimiento del sector. No vale un supermercado ni una tienda de alimentación.
- Pago electrónico obligatorio: la normativa exige que el pago se haga con medio electrónico (tarjeta de crédito o débito, transferencia, aplicación de pago, etc.). El pago en efectivo excluye automáticamente la deducibilidad del gasto.
- Municipio distinto al de la actividad y la residencia: el desplazamiento debe ser a un municipio diferente al de tu centro de actividad y al de tu domicilio habitual. Una comida en tu propia ciudad no es deducible como dieta, aunque sea con un cliente.
- Vinculación a la actividad económica: el gasto debe estar directamente relacionado con tu actividad profesional. Debes poder justificar la razón del desplazamiento (visita a un cliente, feria, reunión de trabajo, etc.).
Importante: estas reglas son para la manutención del propio autónomo. Las dietas pagadas a trabajadores por cuenta ajena siguen un régimen distinto (el del artículo 9 del Reglamento del IRPF). Aquí hablamos exclusivamente del gasto de manutención del autónomo en su propia actividad.
Cómo justificar las dietas ante Hacienda
La justificación de las dietas se apoya en dos tipos de documentos que debes conservar:
Factura o ticket del establecimiento
Conserva la factura simplificada (ticket) o la factura completa del restaurante u hotel. Debe constar la fecha, el importe y el establecimiento. El ticket de TPV del pago con tarjeta complementa pero no sustituye a la factura.
Prueba de la relación con la actividad
Un correo electrónico, una entrada de agenda, el nombre del cliente visitado o la convocatoria de la reunión. Hacienda puede pedir que demuestres por qué estabas en ese municipio ese día.
En una comprobación, la combinación de factura del establecimiento + justificante de la relación con la actividad es lo que resiste mejor. Sin esa doble documentación, el riesgo de que Hacienda rechace el gasto aumenta considerablemente.
Dónde van las dietas en tu declaración
Las dietas de manutención del autónomo se incluyen como gasto deducible en la actividad económica en el modelo 130 de pagos fraccionados del IRPF y en la declaración de la renta anual. No van al modelo 303 de IVA (el IVA de las facturas de hostelería sí puede deducirse en el 303, dentro de los límites generales).
En el cuadro de gastos deducibles, las dietas se clasifican habitualmente bajo «gastos de manutención» o «gastos de viaje». Lo que reduce tu base imponible del IRPF es el importe total de dietas del ejercicio, siempre que no supere los límites legales en ningún día individual.
Errores típicos que generan inspección
Estos son los fallos más frecuentes que aparecen en revisiones y comprobaciones de Hacienda:
- Comidas en el mismo municipio: deducir comidas de trabajo en tu propia ciudad es el error más habitual. Aunque sean reuniones de negocios reales, no cumplen el requisito del municipio distinto y Hacienda las rechaza.
- Pago en efectivo: algunos autónomos pagan en efectivo y guardan el ticket pensando que basta. No: si no hay pago electrónico, el gasto no es deducible como dieta.
- Importes por encima del límite: deducir el gasto real cuando supera el máximo legal. Solo es deducible hasta el límite; el exceso tributa como renta.
- Ausencia de justificación de la relación con la actividad: guardar solo el ticket sin ningún rastro de por qué estabas de viaje ese día. Si Hacienda pregunta, sin documentación el gasto cae.
- Deducir el gasto en establecimiento no hostelero: una compra en un supermercado o una tienda de alimentación no es un gasto de manutención en hostelería, aunque el motivo del viaje sea laboral.
Cómo lo hace Trimestral
En Trimestral, cuando escaneas un ticket de restaurante con el OCR de la app, el sistema lo categoriza automáticamente como gasto de manutención y comprueba si el importe supera el límite legal del día correspondiente. Si lo supera, la app te avisa para que solo registres el importe deducible.
Así evitas los errores de cálculo que más revisar generan: el gasto queda registrado con la categoría correcta, el importe dentro del límite y listo para volcarse en tu modelo 130 y en tu declaración de renta. Trimestral no es gratis —cuesta 9,99 €/mes, o 14,99 €/mes junto con Trimestral Facturas—, pero tienes un mes de prueba (tres meses si entras como usuario beta) para ver si te encaja, en web y en Android.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto puedo deducir al día en dietas?
Hasta 26,67 € si estás en España sin pernoctar; 53,34 € si pernoctас en España; 48,08 € en el extranjero sin pernoctar; y 91,35 € en el extranjero pernoctando. El importe por encima del límite no es deducible.
¿Puedo pagar en efectivo y deducir la dieta?
No. El pago electrónico es un requisito obligatorio. Un gasto de manutención pagado en efectivo no es deducible, aunque dispongas de la factura y el viaje sea claramente profesional.
¿Puedo deducir una comida de trabajo en mi ciudad?
No como gasto de manutención o dieta. Las comidas en tu propio municipio no cumplen el requisito de municipio distinto. Pueden tener otro tratamiento como gasto de relaciones públicas o atención a clientes, pero con límites y condiciones diferentes.
¿Qué pasa si supero el límite diario?
El exceso sobre el límite legal no es deducible y debes incluirlo en tu base imponible del IRPF. Por eso conviene conocer los importes máximos antes de cada desplazamiento y controlar el gasto real.
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