

Lo que aprenderás
- Qué es el tipo efectivo IRPF y cómo se diferencia de la retención del 15%
- Cuándo considera Hacienda que tu tipo efectivo es demasiado bajo para tu nivel de ingresos
- Cómo un tipo efectivo del 3,5% con 80.000€ de facturación dispara una revisión automática
⚠️ Aviso legal: Este artículo es informativo. Consulta con tu asesor fiscal antes de tomar decisiones basadas en él.
Uno de los malentendidos más frecuentes entre los autónomos españoles es confundir la retención del 15% que figura en sus facturas con lo que realmente pagan de IRPF al final del año. Son conceptos relacionados pero distintos, y la diferencia entre ellos puede generar una señal de alerta en HERMES, el sistema de scoring de riesgo fiscal de la AEAT.
La retención es un pago anticipado que realizan tus clientes en tu nombre cuando te abonan una factura. El tipo efectivo, en cambio, es lo que realmente acabas pagando de IRPF sobre tus ingresos reales una vez aplicadas todas las deducciones, reducciones y la tarifa progresiva. Pueden diferir enormemente, y es esa diferencia la que le interesa a Hacienda.
Qué es el tipo efectivo IRPF (y cómo calcularlo)
El tipo efectivo de IRPF es el porcentaje real de impuesto que pagas sobre tu base liquidable total. Es el único dato que refleja con precisión tu carga fiscal real, porque incorpora todos los elementos que la tarifa general no muestra directamente: el mínimo personal y familiar, las reducciones por aportaciones a planes de pensiones, las deducciones autonómicas y el efecto de la progresividad de la escala.
Ejemplo concreto: un autónomo con ingresos brutos de 90.000€, gastos deducibles de 35.000€, sin otros rendimientos ni deducciones especiales:
- Rendimiento neto de actividad: 55.000€
- Base liquidable (tras mínimo personal): ~53.200€
- Cuota íntegra estimada con tarifa estatal + autonómica: ~13.800€
- Tipo efectivo: 13.800 / 53.200 × 100 = 25,9%
Ese 25,9% es lo que realmente paga ese autónomo de IRPF sobre su renta. Si las retenciones acumuladas durante el año (15% de cada factura) suman 13.500€, la diferencia con la cuota es mínima. Pero si el tipo efectivo fuera del 3,5%, algo no cuadra.
La diferencia entre retención y tipo efectivo
La retención del 15% (o del 7% en el primer año y los dos siguientes de actividad) es un mecanismo de pago anticipado. El cliente te descuenta ese porcentaje cuando te paga y lo ingresa directamente a Hacienda en tu nombre. Al hacer la declaración de renta, ese importe se descuenta de la cuota total a pagar.
El tipo efectivo, en cambio, es el resultado final tras aplicar:
- La tarifa progresiva del IRPF (que va del 19% al 47% en tramos estatales + autonómicos).
- El mínimo personal y familiar (que reduce la base liquidable en función de la situación familiar).
- Las reducciones aplicables (planes de pensiones, por ejemplo).
- Las deducciones en cuota (por vivienda habitual para contratos anteriores a 2013, por inversión en empresas de nueva creación, etc.).
- Las deducciones autonómicas (que varían significativamente según la comunidad autónoma de residencia).
Puedes tener una retención del 15% en todas tus facturas y acabar pagando un tipo efectivo del 22% (si tus gastos son bajos y tus ingresos altos) o del 8% (si tienes muchas deducciones legítimas). Lo que vigila HERMES es si ese tipo efectivo es coherente con tu nivel de facturación y con la media de tu sector. La desviación estadística es la señal de alerta, no el porcentaje en sí.
Cuándo le parece bajo a Hacienda
La AEAT evalúa el tipo efectivo de cada contribuyente dentro de su segmento. Los umbrales que activan la atención de HERMES son:
Rendimiento neto de actividad económica inferior al 10% de los ingresos brutos. Esto equivale a un ratio gastos/ingresos superior al 90%. La AEAT lo marca como señal de alerta independiente del tipo efectivo, porque indica que prácticamente todos los ingresos se "consumen" en gastos.
Tipo efectivo en Impuesto de Sociedades inferior al 5-8% de la base imponible, especialmente si la facturación es alta. La AEAT compara el tipo efectivo con la media del CNAE y activa revisión cuando la desviación supera el 20-30% respecto a esa media sectorial.
Ejemplo real: tipo efectivo del 3,5% con ingresos de 80.000€
Este es uno de los escenarios que con mayor probabilidad activa una revisión en HERMES. Vamos a verlo en detalle:
Lo que ve HERMES: un contribuyente con 80.000€ de facturación que paga menos de 3.000€ anuales de IRPF. La media del sector para ese nivel de ingresos podría implicar una cuota de 15.000-20.000€. La desviación es de más de 30 puntos porcentuales respecto a la media sectorial. El sistema lo marca automáticamente para revisión.
Además, este escenario acumula dos señales simultáneas: el ratio gastos/ingresos del 85% (justo en el umbral de alerta) y el tipo efectivo extremadamente bajo. La combinación multiplica la puntuación de riesgo en HERMES.
ZÚJAR tiene los datos de tus clientes (Modelo 347, retenciones del 190) antes de que presentes tu declaración. Cuando la AEAT cruza esos datos con tu IRPF y ve que la cuota es desproporcionadamente baja respecto a lo que tus clientes han declarado pagarte, el sistema lo señala automáticamente.
Factores que bajan legítimamente el tipo efectivo
Un tipo efectivo bajo no implica necesariamente fraude. Hay elementos perfectamente legales que lo reducen de forma significativa:
- Mínimo personal y familiar: reduce la base imponible en función de la situación personal (soltero, casado, con hijos, con ascendientes a cargo). Con hijos pequeños y cónyuge sin ingresos, la reducción puede ser de 5.000-8.000€ anuales.
- Reducción por rendimientos irregulares: si recibes ingresos correspondientes a más de dos años en un único ejercicio (art. 32.1 LIRPF), puedes aplicar una reducción del 30% sobre el exceso. Muy útil para proyectos de larga duración cobrados en un solo pago.
- Aportaciones a planes de pensiones: reducen la base imponible directamente. El límite es el menor entre 1.500€/año o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas. Con planes de empleo simplificados de autónomos, el límite sube considerablemente.
- Deducciones autonómicas: varían mucho según la comunidad. Algunas comunidades tienen deducciones por vivienda, por nacimiento de hijos, por gastos de educación o por inversión en empresas locales que pueden reducir significativamente la cuota.
Si tu tipo efectivo va a ser significativamente bajo por razones legítimas (plan de pensiones, deducciones autonómicas, mínimo familiar amplio), conserva todos los documentos que lo justifican. En caso de requerimiento, la documentación preventiva es tu mejor defensa: extractos del plan de pensiones, certificados de nacimiento de hijos, contratos de arrendamiento, etc.
Lo que calcula Trimestral
El módulo de análisis fiscal de Trimestral calcula el tipo efectivo estimado de forma continua a lo largo del ejercicio. No espera a junio para darte la sorpresa: a medida que registras facturas de ingreso y gasto, el sistema actualiza la proyección de cuota anual y el tipo efectivo resultante.
Dos funcionalidades concretas son especialmente útiles:
- Comparativa sectorial del tipo efectivo: Trimestral muestra cómo se sitúa tu tipo efectivo estimado respecto a la media del sector para tu código CNAE, con tres zonas: segura (dentro de la media), atención (desviación moderada) y riesgo (desviación superior al 20-30% de la media).
- Retenciones acumuladas vs. tipo efectivo proyectado: el sistema compara las retenciones que tus clientes ya han ingresado en tu nombre con la cuota de IRPF que se proyecta para el año completo. Si hay una brecha significativa (cuota muy superior a las retenciones), te avisa con antelación para que puedas ajustar los pagos fraccionados del Modelo 130 y evitar la sorpresa en la declaración de junio.
Descarga nuestra guía completa sobre inspecciones fiscales para autónomos.
Guía completa: cómo evitar una inspección de Hacienda →Preguntas frecuentes
Conoce tu riesgo fiscal antes de que lo haga Hacienda
El módulo de análisis de riesgo de Trimestral calcula tus indicadores clave y te avisa cuando te acercas a los umbrales que disparan alertas en la AEAT.