Gastos y deducciones

Le devolvieron 1.200 € que creía perdidos: los gastos deducibles que casi todos olvidan

📅 15 de julio de 2026 · ⏱ 7 min de lectura · ✅ Actualizado 2026

Imagina a una diseñadora autónoma que lleva dos años pagando de más a Hacienda… sin saberlo. No por hacer nada mal: por no atreverse a deducir cosas que sí podía. Su ordenador, una parte del móvil y de internet, la formación de su sector. Todo con factura a su nombre, todo perfectamente justificable. El día que lo revisó, le devolvieron 1.200 €.

Es un ejemplo verosímil, no un cliente concreto, pero ilustra un mecanismo muy real: se paga de más por deducir de menos. Lo hemos resumido en un vídeo de un minuto, y debajo te contamos cómo evitar dejar tu dinero sobre la mesa.

Deducir de menos por miedo es tan caro como deducir de más por error

La diferencia es que el error salta en una revisión y el miedo no salta nunca: simplemente pagas de más en silencio, trimestre tras trimestre. Muchos autónomos no deducen gastos legítimos porque «no vaya a ser», y esa prudencia mal entendida les sale carísima con los años.

La regla es sencilla: si el gasto está ligado a tu actividad, tienes factura a tu nombre y lo puedes justificar, entra. No hay que forzar nada; hay que dejar de renunciar a lo que la ley ya te permite.

Los gastos deducibles que casi todos olvidan

Estos son los que más se quedan fuera de las declaraciones, no por prohibidos, sino por olvido o por miedo:

  • Equipo informático y su amortización: el ordenador, el monitor, la tableta gráfica. Si superan cierto importe, se deducen amortizándolos a lo largo de varios años.
  • Móvil e internet (parte afecta): la proporción que usas para trabajar, con la factura a tu nombre y un criterio razonable.
  • Formación de tu sector: cursos, libros técnicos, congresos y suscripciones profesionales que te mantienen al día.
  • Software y suscripciones de trabajo: herramientas de diseño, facturación, almacenamiento en la nube, hosting…
  • Gastos y comisiones bancarias de la cuenta que usas para la actividad.
  • Seguros vinculados a la actividad (responsabilidad civil, seguro del equipo, etc.).
  • Suministros de casa (luz, agua, internet) cuando trabajas desde el domicilio: un porcentaje sobre la parte de la vivienda afecta a la actividad.
  • Cuota de autónomos (RETA): obvia para muchos, pero todavía hay quien no la resta en el modelo 130.

Ninguno es un truco: son gastos normales de trabajar por tu cuenta. La lista completa, con matices por tipo de gasto, la tienes en nuestra guía de gastos deducibles del autónomo en 2026.

Las tres condiciones para que un gasto sea deducible

Para que Hacienda acepte un gasto tienen que cumplirse las tres a la vez:

  1. Vinculación con la actividad. El gasto debe estar relacionado con tu trabajo, no con tu vida personal.
  2. Factura completa a tu nombre y NIF. Un tique simple no permite deducir el IVA; necesitas factura con tus datos.
  3. Justificación y registro. Debes poder explicar por qué es un gasto de la actividad y tenerlo anotado en tus libros, pagado preferiblemente por medios trazables (tarjeta o transferencia).

En los gastos de uso mixto (móvil, internet, suministros del hogar) solo deduces la parte afecta a la actividad, con un porcentaje coherente que puedas defender y que mantengas en el tiempo. Ni el 100 % «por si cuela» ni el 0 % por miedo.

Guarda y escanea las facturas: sin papel no hay deducción

El motivo número uno por el que un gasto legítimo acaba sin deducirse es que la factura se ha perdido. El tique se borra en la cartera, el correo con el PDF se traspapela y, cuando llega el trimestre, es más fácil no incluirlo que buscarlo.

La solución es un hábito, no una app: escanea o fotografía cada factura el día que la recibes y guárdala en un sitio único. Diez segundos al recibir el gasto te ahorran perderlo. Y a la larga, tener las facturas ordenadas es lo que convierte «creía que había pagado de más» en «puedo demostrar exactamente lo que deduje».

Cómo Trimestral detecta lo que puedes deducir

Aquí es donde una herramienta ayuda de verdad. Con Trimestral registras (o escaneas) tus gastos y la app los clasifica, te avisa de los que normalmente son deducibles en tu tipo de actividad y calcula sola cuánto te ahorra cada uno en el IVA y en el IRPF. En lugar de decidir con miedo, decides con la cifra delante.

Cada gasto que añades se refleja al instante en tu modelo 130 y en tu cuadro de IVA, así que ves en tiempo real cómo baja lo que vas a pagar. Si quieres hacer un número rápido sin registrarte, tienes las calculadoras fiscales gratis, incluida la de IRPF y neto del autónomo.

No se trata de deducir más de lo que puedes, sino de no regalar lo que es tuyo. Revisad vuestros gastos antes del próximo trimestre: puede que tengáis dinero esperándoos.

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Preguntas frecuentes

¿Puedo recuperar dinero de Hacienda por gastos que no deduje?

Sí, dentro de un límite. Si no dedujiste gastos que sí podías, puedes rectificar tus declaraciones de los ejercicios no prescritos (en general, los cuatro años anteriores) presentando una autoliquidación rectificativa o una solicitud de rectificación con devolución de ingresos indebidos. Si al recalcular resulta que pagaste de más, Hacienda te devuelve la diferencia. Necesitas conservar las facturas que justifiquen cada gasto.

¿Qué gastos olvidan deducir más los autónomos?

Los más habituales son: la parte proporcional del móvil e internet cuando se usan para la actividad, la formación relacionada con tu profesión, el equipo informático y su amortización, el software y las suscripciones de trabajo, las comisiones y gastos bancarios de la cuenta profesional, los seguros vinculados a la actividad y, si cumples los requisitos, una parte de los suministros de casa cuando trabajas desde el domicilio. No se olvidan por desconocimiento de la ley, sino por miedo a incluirlos.

¿Qué necesito para que un gasto sea deducible?

Tres condiciones que se cumplen a la vez: que el gasto esté vinculado a tu actividad económica, que tengas una factura completa a tu nombre y NIF (un tique simple no permite deducir el IVA) y que puedas justificar la relación con tu trabajo. Además, debe estar registrado en tus libros y pagado preferiblemente por medios trazables. Si falla una de las tres, el gasto no entra.

¿Cómo justifico gastos de uso mixto como el móvil o internet?

En los gastos de uso mixto (personal y profesional), Hacienda admite deducir solo la parte afecta a la actividad, aplicando un porcentaje razonable y justificable. Lo prudente es usar un criterio coherente (por ejemplo, según el uso real) y mantenerlo en el tiempo, guardando las facturas a tu nombre. Para los suministros del hogar cuando trabajas en casa, la norma permite deducir un porcentaje sobre la parte de la vivienda afecta a la actividad.

¿Es arriesgado deducir muchos gastos?

Deducir de menos por miedo cuesta tanto como deducir de más por error, solo que en silencio. No es arriesgado deducir lo que la ley te permite si cada gasto está ligado a tu actividad, tiene factura a tu nombre y lo puedes justificar. El riesgo real aparece al deducir gastos personales sin relación con el trabajo o sin factura. La clave es criterio y documentación, no dejar dinero sobre la mesa.